viernes, 23 de noviembre de 2012

RATAS

RATAS
Susana Arroyo-Furphy
Brisbane, Australia

La culpa de todo, creo, la ha tenido mi padre. Tras heredarme esta casa vieja y en ruinas, he tenido todo tipo de complicaciones.
Ahora me resultan conocidas las peripecias de esos inmundos roedores. Tanto que ya no les temo, al menos eso supongo.
Todo empezó en el año de 1966. La muerte de mamá se produjo de manera intempestiva, nos ocasionó entre muchos sentimientos tristes, gran desasosiego. Solos papá y yo, nos sumimos en nuestra convulsa depresión manifestada por largos silencios y dolorosa indiferencia.
Un día, al llegar del colegio –yo solo tenía 14 años– me encontré el baúl Louis Vuitton en la entrada, aquel baúl que papá había traído de Francia en el año de 1930. Aquel baúl representaba su pasado, sus raíces y su esencia. Cuando mamá vivía, él comentaba cómo lo llevaba en los trenes y ¡ay!, cómo pesaba.
Yo lo usaba para guardar mi ropa, para sentarme en él y mirarme al espejo y ver cómo mamá cepillaba mis cabellos todas las noches. Desde ese espejo veía el rostro cenizo de mi madre, mujer de autóctonos rasgos que contrastaba con la blancura de la piel nórdica de papá.
Así que miré el baúl, “mi” baúl y no hubo necesidad de preguntar nada. Papá se iba. Me dejaba, me abandonaba literalmente. A lo que yo nunca hice mayor escándalo. Solamente unas cuantas rabietas: “no me dejes”, suplicaba y me abrazaba de su larga pierna. Él, como buen resiliente alsaciano, no contestó, se puso su sombrero negro, tan negro como su traje y tanto como mi oscura y definitiva soledad. Puso una mano en mi hombro derecho, me miró fijamente y me besó la cabeza. Salió y nunca más volvió a entrar por esa desvencijada puerta que ahora la he cambiado por una de fierro pues las ratas, esas condenadas asesinas, la habían roído por debajo, por arriba ‒¿cómo se atrevían?‒ y por los lados.
Llamé al herrero y le dije que dejaría de comer dos semanas para que con mi mesada (el escaso dinero que mandaba papá para que yo sobreviviera) empezara los trabajos de construcción de una puerta fuerte como el hierro. Me dijo que no debía dejar de comer, que ya flaca, estaba. Aceptó abonos de veinte pesos a la semana, dinero que seguí pagando durante años.
Por esa misma puerta un día escuché que se deslizaba un sobre. Era inusual, nadie me escribía. Papá me había enviado el boleto de ida a Estrasburgo, su morada y lugar que lo vio nacer, crecer y convertirse en soldado, lugar que compartía con su ahora mujer, que fuera su primera novia, con quien pasearía por las calles como otrora lo hiciera, de su brazo, en la adolescencia.
Indignada, corrí al teléfono y con determinación marqué el número de larga distancia que sabía de memoria, el cual solamente había marcado dos veces a lo largo de cuatro años. Es tu regalo de 18 años, hija –decía papá– lo mereces. Este lugar es hermoso, aprovecha las vacaciones escolares. Todo lo decía en un pésimo español, lengua que había olvidado al lado de Odila. Colgué y preparé mis cosas sin baúl, sin maleta. Me compré una mochila y emprendí el viaje que supuestamente sería para establecerme en la capital de Alsacia, aprender a beber vino y a reconocer que la soledad era mi compañera de viaje y de vida tanto en México como en Europa.
Aprendí el francés y el alsaciano, descubrí mi facilidad para los idiomas. Papá me regaló de cumpleaños un viaje por Italia, sola. Yo hubiese deseado su compañía más que seguir viajando. Así que después de tres meses decidí regresar a la vieja y oxidada casona, mi pequeño mundo.
Entonces, con valentía y decisión estudié Turismo con la idea de viajar. Nunca creí que solamente organizaría viajes y que mi terror por salir de casa se acrecentaba tanto como quedarme en ella.
Desde entonces empezaron los ruidos nocturnos. Tras varios años las gigantes ratas comieron el entresuelo hasta devorar la exquisita madera que cubría el respiradero de la casa. Investigué el porqué de esos espacios y se me explicó que las casas antiguamente se construían de adobe o ladrillo y como se salitraban, la respiradera las ayudaba a mantenerse secas y ventiladas. No hablé de los roedores por mi cada vez más acentuada timidez.
Los monstruos asesinos trabajaban día y noche comiéndose las pequeñas astillas de la deliciosa madera. No hablé con nadie sobre el asunto, hasta que un día, por carta, le insinué a papá lo que ocurría. Me dijo que no hiciera caso, que no me pasaría nada, que quizá era una plaga por algún derrumbe. Se irán pronto, sentenció. Papá sabía poco de ratas, no había en la Alsacia. Nuestra comunicación era en español, alsaciano y francés. Cuando él no sabía una palabra en español la escribía en alsaciano, lo cual para mí era muy difícil, así que le preguntaba en francés si era tal o cual cosa. Esa correspondencia trilingüe me ayudó un poco a vencer algunos matices de mi frágil personalidad.
No se fueron. Habían pasado más de 10 años y los chillidos por las noches me erizaban la piel y el cuero cabelludo; me hacían rechinar los dientes, producir más saliva, tener náuseas y a veces vómito.
Tenía miedo de caminar descalza por las noches, temía que sus garras me lastimaran los pies hasta que en una ocasión, con insomnio, me senté a leer en la sala y encontré una cabeza atrapada en un agujero detrás del sillón de la entrada. No fue miedo sino terror lo que me produjo esa cabeza. Al día siguiente compré un libro en el que me enteré que sus incisivos inferiores siguen creciendo a lo largo de toda su vida, Por varias noches no dormí, no podía comer ni concentrarme en el trabajo. Pude relacionar los chillidos al constante apareamiento que dura segundos. Devoran todo, desde la madera hasta las tuberías. Pensé, ah, con razón he escuchado sus uñas resbalarse por los tubos del baño, por dentro.
Decidí no hablar de esto con nadie. Caminaba mucho para cansarme y poder dormir. Me ponía tapones en los oídos y tres almohadas sobre mi cabeza.
Entonces, por las tardes, al regresar del trabajo decidí buscar piedras y meterlas en los agujeros. Un día encontré una piedra enorme y con bastante trabajo la traje a casa. Me puse feliz porque embonó perfectamente en el mayor de los agujeros. ¡Fiu!, no saldrían por ese lugar.
Pretendí ignorar lo que ocurría debajo de mis pies, de mi cama, de mi vida, aunque a veces imaginaba los grandes festines que los inmundos múridos sostenían a costa mía. Entonces, quizá con cierta malignidad desarrollada por mis largos espacios de soledad, decidí alimentarlas. Pensé “si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él”. Así que antes de irme al trabajo dejaba pan en los agujeros. Todo fue peor, entonces parecían caballos desbocados corriendo bajo mi cabeza, al dormir. En alguna ocasión tiré un balde lleno de agua para que se ahogaran. Qué ingenua.
Ahora siento cierta tristeza por ellas. He logrado ahorrar para poner un suelo apropiado y que desaparezca el respiradero. ¿A dónde irán a parar? Quizá a una cloaca inmunda. Todo es horrible, asqueroso, nauseabundo.
Pero lo más triste para mí es la imagen del recuerdo del baúl Louis Vuitton que se llevó papá con rasguños a los lados. 

miércoles, 18 de abril de 2012

Convocatoria - Antología de Cuento Breve INVIERNO


Deseamos invitarte a participar en una Antología de Cuento Breve del Serial Estaciones, con el tema: Invierno.
La idea de llevar a cabo un serial de las estaciones del año ha surgido para poder dar a conocer nuestros escritores al mundo hispanohablante con el enriquecimiento de diversas propuestas literarias.
Estamos promoviendo los libros en los medios de difusión a nuestro alcance; además los presentamos con la alegría y la solemnidad que exige un trabajo de esta magnitud y de un equipo compuesto por excelentes y dignos escritores.

HOWEVER



Both chose the table in the hall
and curtains to prevent the passage of light.
But already was there, in silence, the blue vase
with orchids and lilies.
Both walked through the old markets
sniffing on irons and lights, dotted with rust and soot.
But the dishes and pots were years,
days and months of other eyes intertwined.
You and I, in silence, acquire modern additions.
Grey, green and scarlet wore their densities,
their shapes, their bodies.
But the heavy, ornate chair
had shared evenings, summers
White morning of laughter and songs,
dreams that eventually withered away
its light
lips that pleaded and denied.
However we are, you and I,
with little in common and much in distance.
We do not have many memories together
yesterdays and lit in red.
I knew not of your youth or your fantasies.
Nor thou of the mine.
However here we are ...
together.





Del poemario "Yo creo" en preparación.




miércoles, 25 de enero de 2012

OTOÑO - ANTOLOGÍA DE CUENTO BREVE


Deseamos invitarte a participar en una Antología de Cuento Breve del Serial Estaciones, con el tema: Otoño.
La idea de llevar a cabo un serial de las estaciones del año ha surgido para poder dar a conocer nuestros escritores al mundo hispanohablante con el enriquecimiento de diversas propuestas literarias.
Estamos promoviendo los libros en los medios de difusión a nuestro alcance; además los presentamos con la alegría y la solemnidad que exige un trabajo de esta magnitud y de un equipo compuesto por excelentes y dignos escritores.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Del objeto y la cosa. Una disertación en torno de los elementos.


El hombre ha tenido un objetivo desde su presencia en el mundo. Su objetivo ha sido claro, ha decidido adueñarse de los elementos.
En el principio de la humanidad el fuego ocupaba un papel preponderante, si no ineluctable en la vida del homo sapiens sapiens. Desde que se ha registrado el establecimiento de nuestra especie y subespecie como “hombre” se tiene conocimiento de la necesidad de la supervivencia por medio del control del fuego, el cual sirvió como fuente de supremacía de esta especie homínida, el homo sapiens, o el hombre, sobre las demás.
Fue así como el hombre logró subsistir. Sin el conocimiento y dominio del elemento fuego, no habría podido mantener su existencia en el planeta.
Más tarde, a causa de las migraciones hacia tierras más amables que le permitieran al hombre lograr su existencia y propagación, encontró la necesidad de controlar la tierra. Así fue como se hizo sedentario. Nació la agricultura y con ella el control de lo que la tierra podía producir para su beneficio y satisfacción. Luego, las conquistas, la tierra era no solamente de control del hombre sino de su dominio. La necesidad de expandirse no fue simplemente resultado de la ambición desmedida de posesión sino de un absoluto y ardiente deseo de control. Las conquistas, los llamados descubrimientos de otros mundos, las guerras, las coaliciones, los derechos de paz, los tratados, los gobiernos, todo se ha determinado en relación con el control de la tierra.
El agua ha sido el tercer elemento que el hombre ha controlado. Ha logrado recuperarla y la ha preservado para satisfacer sus necesidades de limpieza y alimento, la pesca realizada en las costas que rodean las tierras poseídas y su investigación para conocer sus capacidades son parte del control que el hombre ha desarrollado en ese elemento vital. Sin agua no hay vida pero sin tierra y fuego, tampoco.
Desde los inicios del siglo XX el hombre ha intentado, deseado y materializado su control del cuarto elemento, el más etéreo, el aire. El dominio de este elemento se ha dado desde viajar sobre él. Los vuelos tanto comerciales como de transporte de documentos y mercancías, viajes de regocijo, de cambio de vida, de visita, de negocios, en fin, de toda la gama de posibilidades al alcance de las cada vez más enriquecidas líneas aéreas para lograr la satisfacción de algunos o de muchos, llenan los deseos y los sueños de una gran parte de los moradores del planeta.

martes, 6 de septiembre de 2011

Cuentos cínicos, de Carlos Bracho




He leído los Cuentos Cínicos, de Carlos Bracho; de Carlos Bracho he depurado sus cuentos. Y podría decir que los he leído cínicamente pues solo con esa suerte de conspiración se puede leer algo que ha sido escrito con vehemencia, con una doble intencionalidad del que sabe y reconoce algo que se ha dejado al descubierto: lo indecible, lo inaudible, lo innombrable.
El constante juego de palabras, el justo adjetivo que descubre la belleza de lo casual, de lo cotidiano así como de lo onírico o lo que ha sido simplemente pensado o figurado, son algunas de las marcas de la prosa de Carlos Bracho.

jueves, 28 de julio de 2011

Ayer lloré


Ayer lloré por todo y por todos.
Sentí  tristeza por los que sufren
sentí  tristeza por Amy Winehouse
que siempre sufría;
por mí, que también sufría.
Por el dolor de quienes no tienen nada
o que lo tienen todo.
Por el dolor de los que no tener no es importante
Y tener es importante.
Por todos,
por los que  sin hálito de esperanza, sufren
y lloran
por ellos
y por mí,
por eso.

Del poemario en preparación "Yo creo"
Susana Arroyo-Furphy

martes, 5 de julio de 2011

INVITACIÓN
                                      INVITACIÓN
                                                                           INVITACIÓN


Tenemos el honor de invitar a usted, familia y amigos a la presentación de la

Antología de Cuento Breve
Primavera - Serial Estaciones I

La cita es en la Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana, situada en Pedro Antonio de los Santos, esq. José Mª Tornel, Col. San Miguel Chapultepec, Delegación Miguel Hidalgo, México, D. F.
El día: miércoles 5 de agosto de 2011
La hora:
17:30 para los autores (se les hará entrega de sus 10 ejemplares)
18:00 para los invitados

Invitado especial: Carlos Bracho
Vino de honor

miércoles, 1 de junio de 2011

Ayer, veinte años...

Te miro y me veo en ti. Claro… tú más bella; bien lo decía mi padre.
Te observo y me miro en ti: veinte años más joven.
¿…dónde quedaron esos veinte años?
¿En qué mundo, ciudad, tiempo, viaje, los perdí?
No los gané puesto que no los tengo conmigo, no es como un sombrero o un ropaje, algo que se lleve puesto, algo que se agrega.
Los he abandonado.
Quizá se advierten, se notan, se diferencian.
Quizá se quedaron en un aula universitaria, en algún curso. Quizá en un café, en una casa, o en los largos recorridos por el periférico. Quizá en algún coche, en un viejo parque. O tal vez en las tardes de "tequila" con mis amigos.
Te contemplo y me observo a mí misma en una carrera desenfrenada por llegar a tiempo, por la limpieza de la casa; en la cocina, en las noches en las que horneaba pan para calmar el ímpetu del día que se me iba irremisiblemente, irremediablemente, implacablemente.
Te vislumbro y me encuentro contigo: mi gran amiga, mi otro yo, mi espejo renovado y rejuvenecido.
Te veo y me veo, hija mía, veinte años más joven, veinte años que se han ido hoy mismo entre las tinieblas y el llanto por no poder retenerte… ni detenerme.
Dulce hada que haces magia bella magia como solo tú lo eres, la que me deslumbra y me devuelve la vida que voy dejando atrás.
Bella niña mía que adoro e idolatro.
Veinte años que nos separan y nos unen.
Veinte maravillosos años que hemos vivido juntas como mujeres: tú en la inocencia y yo en la madurez. Curiosamente la madurez que vives tú ahora y que le has regalado a Ivy de la que veinte años te separan.
Y la historia se repite: y te miro y me veo y te observo y me contemplo y te admiro, hija, adorada mía.
Felices 38.

Susana Arroyo-Furphy (con alegría)

domingo, 22 de mayo de 2011

Invitación para participar en Antología de Cuento Breve

Con genuino interés en la publicación de libros he formado una editorial con mis hermanas: Grupo Editorial BENMA, S. A. de C. V.
La editorial se encuentra en México.
El primer número que publicaremos será parte del Primer Serial: Estaciones, así que comenzaremos con el tema: Primavera.

Para conocer todos los detalles de la publicación, favor de comunicarse a la siguiente dirección:
benma.editores@gmail.com

Hermanas Arroyo

miércoles, 19 de enero de 2011

Segundo sueño


Escuchaba ruidos, tenía miedo. Sentí la silenciosa cercanía de una mano que intentaba tapar mi boca. Desperté y no había nada. Me mantuve alerta un buen rato. Escuché ruidos, nuevamente. Decidí despertar a Daniel. Nos levantamos. Advertí sus dedos, desesperados, zafarse de los míos, angustiados, cuando intentábamos abrir la puerta de la habitación de donde provenian los ruidos. 
Desperté. Quise gritar, las pisadas se acercaban cada vez más, siniestras, a nuestra habitación; pero mis gritos ahogados no lograron mover el cuerpo dormido y pesado de Daniel para que se percatara del inminente peligro, él no despertaba. Noté los pasos ahora tan cerca que me estremecí, presa del miedo. Entrecerré los ojos y distinguí a través de mis pestañas la mano que se acercaba ansiosa a tapar mi cara. Sabía que me mataría. Desperté.


Susana Arroyo-Furphy 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

LA COCINA

Dedicado a todas las madres de antes, a las que viven en la cocina para sus hijos. 
A mis hermanas
A mi mamá

Mamá vive en la cocina.
Todos los días me despierta el canto de los pájaros y el olor que emana de ese lugar en el que habita mi madre. Lo sé porque cada día me levanto muy temprano y la escucho. A veces canta, otras creo que habla con un ser imaginario, otras más tiene un lápiz y un papel en la mesa. Quizá lea o escribe cartas a la abuela. Tal vez solamente repasa las recetas que más tarde preparará.
Cuando me dispongo a ir al colegio ella me espera en su cocina con un vaso de leche, un pan y una sonrisa. Mamá dice que la leche me hará fuerte y grande. Luego, se ríe por los bigotes que se han dibujado alrededor de mis labios al beber el vaso de esa leche siempre fresca y suave, como mamá.
Le cuento lo que haré en el colegio y le muestro las canicas que llevo para jugar con mis amigos en el recreo. Ella sonríe mientras prepara mi refrigerio. La maletita en la que llevo mi almuerzo siempre está limpia aunque yo haya metido en ella tierra y pasto el día anterior, sin querer, claro. Mamá la recupera siempre y la llena nuevamente con comida. Me despide con ternura tras un beso que me ha dado en la frente.
Cuando llego del colegio ella continúa en su cocina. Se ha cambiado de ropa, ahora luce mejor, se ha pintado los labios y ha arreglado sus cabellos. Huele muy bien. Mamá no camina por la cocina: flota. La miro y la admiro. Me da un beso y me tiene dulces frutas, agua fresca y una mirada suave y tierna.
Ayer he visto una manzana muy roja y muy pequeña, el rostro de mamá se iluminaba cuando miraba que yo la comía, el sabor era diferente al de las manzanas grandes. “Es un tomate-cereza”, me ha dicho. “¿De dónde lo habrá sacado?”, pienso. Y ella como siempre ha adivinado mi pensamiento, así que me ha dicho: “Es del jardín”. Yo no le he creído pues ella nunca visita el jardín. Vive en la cocina y no sale de ella.
Me ha pedido que vaya a asearme y que regrese a comer. Ya en mi habitación he sentido cómo me perseguía un olor caliente, mi estómago reconoció el sabor del platillo que mamá tenía esperándome. Así que ni tardo ni perezoso me he dirigido nuevamente a la guarida de mamá.
Me hace preguntas sin prestarme aparente atención. Yo le hablo de Pablo, mi amigo, y de la maestra de deportes. Ella abre una alacena, cierra la nevera, saca algo del horno. Está dispersa. Pero por la tarde, me pregunta si Pablo vive cerca y si la maestra de deportes es amable. Siempre sabe todo.
Salgo al parque a jugar con mis amigos, hago mis deberes, veo un poco la televisión y por la tarde mamá me llama para que coma un trozo del pan que acaba de salir del horno. La veo un poco cansada pero siempre tiene esa dulce sonrisa para mí.
Mamá limpia la cocina, lava los trastes, luego se pone una crema en las manos y se sienta a conversar conmigo. Nunca está triste o enfadada. Creo que es feliz.
Solamente hay algo que me preocupa. La cocina es pequeña y no hay una cama, así que me pregunto ¿dónde dormirá mamá?

Publicado por Juana Castillo. Pluma y Tintero, Año 1 Número 3. Oct-Dic 2010
http://revistaliterariaplumaytintero.blogspot.com/

martes, 16 de noviembre de 2010

¿Cómo es la soledad?


La soledad es blanca, roja, azul
La soledad tiene olor, sabor, pudor
La soledad no duele
espera
la soledad no crece
mengua
la soledad suele ser dulce
amable
la soledad es sola
                            y a veces vuela.


 
Del poemario en preparación Yo creo
Susana Arroyo-Furphy - 2010

domingo, 14 de noviembre de 2010

GUANTES

Para Lupita, con todo mi amor.

Una de las razones, casi la más importante, de haberme casado con Lina fue el hecho de que me sentí embrujado por sus hermosas manos. Nunca he conocido ni conoceré -lo puedo asegurar- unas manos más bellas que las de mi esposa.

Conocí a Lina en una fiesta, una de ésas que lo invitan a uno después de la oficina. Había música de los Beatles alternada con Mike Laure; ora bailábamos, ora conversábamos. El anfitrión, Germán Santillán, nos pasaba bandejas con “cubas libres” o con coca-cola pues las chicas normalmente, bueno, en esos tiempos, no bebían. El tequila era el rechazado ausente en los años 70. El predilecto era el ron, a veces algún cóctel como “medias de seda” o “desarmador”, pero nada más.

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 Susana Arroyo-Furphy
El cuento completo está en:

http://contracorriente.webs.com/tintadealfaguara.htm

Sería lunes

No sé si era lunes o jueves
o noviembre.
No sé si el encuentro fue amable.
Tampoco si su mirada y la mía
formaron una sola.
Ni sé si hubo un antes y un después,
pero no un ahora.
Me niego a vacilar en el recuerdo,
desfallezco estremecida
pensando
en un posible, un tal vez…
No supe cómo ni cuándo ni por qué,
ni si tenía las manos firmes
o la voz impregnada de color.
No recuerdo su olor ni sus costumbres.
No sé casi nada.
Pero lo cierto es que un sábado
temprano
bañado de sol
recogí mis pedazos,
rehabilité la piel de mis huesos
y respiré hondo
muy hondo.


Del poemario en preparación Yo creo
Susana Arroyo-Furphy

¿Qué más te puedo dar?

Te di radiantes mañanas de sol
derramadas en impávidos muros.
Diletantes aves entonaban
para ti
acendrados coros.
En tu balcón tímidas violetas
asomaban sus pétalos medrosos.
A veces, por la tarde, lluvia serena
embriagaba el voluptuoso mar
cuán insistentemente azul
intentaba acercarse a ti
ola tras ola.
Ocasos rojos,
dorados reflejos,
tardes siempre mustias.
Y las noches
¡ah, la noche...!
en caricias delirantes
una a otra, incontables.
Me di a ti por completo,
mi ser, mi delirante vida,
mi lluvia, mi sol, mi mar,
aquél,
el mío
…pero no fue suficiente.

 Susana Arroyo-Furphy

lunes, 8 de noviembre de 2010

HOY MURIÓ DYLAN THOMAS

Hace 57 años, en 1953, el 9 de noviembre murió el poeta Dylan Thomas, a la edad de 39 años.
Esta estatua se encuentra en Swansea. Dylan Thomas nació en Escocia el 27 de octubre de 1914.

Now
Say nay,
Man dry man,
Dry lover mine
The deadrock base and blow the flowered anchor,
Should he, for centre sake, hop in the dust,
Forsake, the fool, the hardiness of anger.

domingo, 11 de julio de 2010

En lo que cabe

© Susana Arroyo-Furphy
Al salir de la ducha cogió la toalla y de manera francamente envolvente la hizo bordear su cuerpo. Pensaba que había quedado como un rey azteca, un huey tlatoani.[1] Tenía regiamente puesto su tilmatli.[2] Qué lástima que no había reinas en el reino azteca, se decía. Mejor soy un tlamatini,[3] me agrada que a esa palabra no se le note el género masculino. Eran esos momentos sutiles, tibios, sin tiempo, sin prisas los que le llevaban a la niñez. Prepararse para el día como otrora lo hiciera para dormir.
Luego de la deliciosa envoltura de la tibia toalla, endulzada más aún con las suaves manos de mamá, quien ayudaba a secar su cuerpecito, y que con ligeras palmaditas la acercara a su cuerpo reconocía, siempre, ese olor a mamá; ese olor inconfundible que aún ahora tras varias décadas de vivir sola, sin ella, evocaba.
Esa mañana era igual a las otras, prisas al vestirse, tomar unos sorbos del aromático café chiapaneco que le era enviado cada mes, dos aspirinas para el eterno dolor de cabeza y dos o tres mordiscos a una quesadilla, producto de las gráciles manos de Lupita, quien más que una empleada doméstica era su asistente, amiga, consejera y compañera de sesiones televisivas hasta la medianoche.
 Susana Arroyo-Furphy. En Recuentos Urbanos. Palabras y Plumas Editores. México. 2009

sábado, 29 de mayo de 2010

YO CREO

Yo creo en tu nombre que me nombra
extensión de tu palabra.
Yo creo en tu sombra que me abrasa
candente espacio.
Yo creo en tu luz que me ilumina
y en tu quieto mirar
dulce extravío.
Yo creo en los pasos que sigo
ferviente, mansa,
cordero dulce y sigiloso
doliente llama
tímida y ligera.
Yo creo.


Susana Arroyo-Furphy
  Poemario "Creo" (en preparación) 
Australia, 2010

martes, 18 de mayo de 2010

Permanece a mi lado

Permanece a mi lado, cuando se apegue mi luz,
y la sangre se arrastre y mis nervios se alteren
con punzadas dolientes. Y el corazón enfermo
y las ruedas del tiempo giren lentamente.

Permance a mi lado, cuando a mi frágil cuerpo
le atormenten dolores que alcanzan la verdad.
Y el tiempo maniaco siga esparciendo el polvo.
Y la vida furiosa siga arrojando llamas.

lunes, 17 de agosto de 2009


Él te mira

Él te mira, te admira, amable, sonriente, sonrisa hecha sol, echa amor.
Él te mira y te descubre, ingrávida, sincera, cual doliente esmeralda
presa en artística composición, montada
en el círculo aúreo de tu argolla.
Él te mira y admira tu belleza, esplendor divino,
tu suave andar y tu entereza.
Él te mira y te admira, hermana nube que expandes
bajo el cielo níveo de tu frente amor y sentimientos vanos.
Él te mira y en su mirada
hay otra etapa, bienhechora,
la de un padre que encarna al joven hijo
en magia de resuellos
y deshoras.

En el poemario "Yo creo", en preparación.


Susana Arroyo-Furphy - 2009

martes, 14 de julio de 2009

jueves, 9 de julio de 2009

Una antología sin fronteras. Bernardo Ruiz

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Me vuelvo por encima del hombro y veo el paisaje de la Ciudad Universitaria desde el Salón 008 de la Facultad de Filosofía y Letras; no me asombra caer en la cuenta que, si intento recorrer con la vista a mis compañeros de clase muchos de sus rostros estén desdibujados; no me asombra, tampoco, mirar rostros que ya no son parte de esta vida. La escena corresponde a 1971. Entre las numerosas muchachas del grupo está Susana Arroyo, la distinguen su sonrisa y sus ojos grandes y oscuros. Ella es de las que no escriben, de las que leen, conforme a la clasificación que hacíamos entonces los del grupo 20 de primer ingreso a Letras.
Al paso del tiempo Susana es la única colega de aquel salón a quien frecuento; no importa que ahora viva en Australia, un país, un continente que me atrajo con fascinación. Con el correr de los años, ahora compartimos además del placer de la lectura, la escritura y el goce de la edición. Tenemos actividades coincidentes; mas ella habita en Australia y, por mi parte, sospecho que moriré soñando con esos vastos desiertos y aquellos cielos boreales desconocidos. Paradojas del destino.
Hoy, Susana es una de las dos antologadoras y una de las prologuistas de Voces con vida, una vasta antología donde 95 autores muestran en 108 cuentos breves su visión del mundo. Fueron seleccionados entre 1,443 textos. Susana Arroyo-Furphy organizó esta colección que refleja el sentir de los hispanohablantes de diversos puntos del mapamundi. Tarea monumental, imposible hace unos años, que es un reflejo de cómo la creatividad es una pasión sin límite y sin fronteras con el apoyo ahora de la tecnología a nuestro alcance. 


domingo, 5 de abril de 2009

LA FOTO DEL AÑO!!!


Esta es la mejor foto del viaje, del día, del mes... del año!!!
Y es de Gerz. Felicidades, mi amor!

Ana

martes, 31 de marzo de 2009

DE REGRESO A AUSSIE...




Pues ya estoy aquí de nuevo en la soledad de mí y mi ordenador. Yo y mi otro yo.
El viaje a Israel fue casi inverosímil. La ciudad sitiada, sitiada de soldados, sitiada de mercados. Mercaderes de todas las naciones y religiones compartiendo un espacio santo o casi. Creo que es el único lugar donde pueden encontrarse sin pelear. Se ven árabes y judíos, musulmanes, cristianos, todos vendiendo. No hay peleas ni reyertas ni rencores. Se ayudan mutuamente, recíprocamente, conjuntamente.

lunes, 9 de marzo de 2009

MAÑANA ME IRE....


AMOR MÍO... PERO ESTA NOCHE... LA PASO CONTIGO...

Sí, como la canción. Mañana me voy a Israel vía Barcelona. Bueno, no es así pero casi. Iremos a Barcelona a visitar a los hijos. Y luego a Tel-Aviv...

Pero he querido escribir.

Vi a mi hermano no muerto.

He tenido esa frase repitiéndose en mi cabeza desde hace varios días.

Lo siento. No es momento para llanto. Voy a cruzar los mares nuevamente cuando él no pudo ver el arco iris que le mandaba desde mi casa hace casi tres años... tres años... casi...

martes, 3 de marzo de 2009

ENTRE T. S. ELIOT Y JUAN DE VALDÉS

El libro de bolsillo que ahora tengo entre mis manos y que fue el primero que adquirí y que aún se encuentra en mi biblioteca personal se llama Función de la poesía y función de la critica. Es un pequeño libro llamado por la propia editorial "de bolsillo", la edición es de Barcelona, Seix Barral y el año es 1968.
El prólogo de Jaime Gil de Biedma explica la necesidad de una obra de este tipo en los tiempos críticos que se viven en el mundo y de manera similar el autor empieza con palabras alusivas a la crisis mundial.
Hay muchas coincidencias o llamémosles situaciones equidistantes y equiparables.
1. Que aún conserve ese viejo otrora rojo y ahora pardo-amarillento librito de bolsillo.
2. Que esté subrayado cuando al leerlo, bien lo recuerdo, no entendía nada.

lunes, 2 de marzo de 2009

¿QUIÉN ES THOMAS STEARNS ELIOT?


T.S. Eliot
The Nobel Prize in Literature 1948
Biography
T.S. Eliot. Thomas Stearns Eliot (1888-1965) was born in St. Louis, Missouri, of an old New England family. He was educated at Harvard and did graduate work in philosophy at the Sorbonne, Harvard, and Merton College, Oxford. He settled in England, where he was for a time a schoolmaster and a bank clerk, and eventually literary editor for the publishing house Faber & Faber, of which he later became a director. He founded and, during the seventeen years of its publication (1922-1939), edited the exclusive and influential literary journal Criterion. In 1927, Eliot became a British citizen and about the same time entered the Anglican Church.


ELIOT, ELIOT...


T.S. Eliot
(1888 - 1965)

Nobel Prize winner T.S. Eliot took an innovative approach to poetry, viewing the poetic craft as an outlet for creativity, rather than an emotional catharsis. His poetry reflected this stance, often focusing on serious and meaty topics, rather than feelings and intangibles of life.

At the same time, Eliot expertly explored humor and unusual poetic forms, as with "Mr. Mistoffelees":

And we all say: Oh!
Well, I never!
Was there ever
A cat so clever
As magical Mr. Mistoffelees!

T. S. ELIOT


"Genuine poetry
can communicate
before it is understood."

"Poetry is not a turning loose of emotion,
but an escape from emotion;
it is not the expression of personality,
but an escape from personality.
But, of course,
only those who have personality and emotions
know what it means
to want to escape from these things."

viernes, 27 de febrero de 2009

THE WASTED LAND

Este es el segundo reto.
Muchas gracias a Jorge por su traducción. Vamos a ver si logramos reconstruir un poco el mundo eliotiano en español, mundo que al parecer no ha sido objeto de minuciosas traducciones como debería ser ante semejante portento de la literatura.
T. S. Eliot se equipara a Dylan Thomas, a Walt Whitman, a muchos de los grandes poetas del siglo XIX.

Summer surprised us, coming over the Starnbergersee
With a shower of rain; we stopped in the colonnade,
And went on in sunlight, into the Hofgarten,
And drank coffee, and talked for an hour.

Intentaré hacer una humilde traducción (o interpretación como bien ha dicho Jorge) y la subiré aquí. Mientras tanto os invito a todos a deleitarse con Eliot y pues... this is the challenge...

martes, 24 de febrero de 2009

DESDE CANADA, DE JORGE, CON AMOR...

Respecto a tu traduccion para “Nothing more dangerous than a friend without discretion; even a prudent enemy is preferable" cita de una de las fabulas de Jean de La Fontaine - si no me equivoco - aqui la tienes:
"Rien n'est si dangereux qu'un ignorant ami; Mieux vaudrait un sage ennemi."
Pasando a Eliot.
Tambien estoy en desacuerdo con la traduccion de "La tierra baldía" para el titulo de 'Wasted Land'.
Pienso que "La tierra baldía" seria correcto si el titulo fuera "Wasteland". Sin embargo 'Wasted Land' se refiere a otra cosa... el sentido es otro. No se consiga hacer una traduccion literal - y aqui, querida maestra, es donde usted entra en accion! (Risas) Pienso que 'Wasted Land' hace referencia a algo como 'La Tierra Desperdiciada' o 'La Tierra Desaprovechada'... o quizas a una tierra que ha sido utilizada inconscientemente, sin cuidado. Pero una vez analizando el verso del poema de Eliot, pienso que hace referencia a una tierra que no se ha sabido apreciar, a Una Tierra Ignorada.
April is the cruellest month, breeding

Sobre "Wasted Land"

Roberto ha sugerido "páramo".

Palabra que encierra la ausencia, que no es vacío.

Prosigamos con este experimento.

lunes, 23 de febrero de 2009

Sobre un poema de Eliot

April is the cruellest month, breeding
Lilacs out of the dead land, mixing
Memory and desire, stirring
Dull roots with spring rain.
Winter kept us warm, covering
Earth in forgetful snow, feeding
A little life with dried tubers.

Abril, el más cruel entre los meses,alimenta
Lilas en la tierra muerta, mezcla
La memoria y el deseo, sacude
Raíces perezosas con la lluvia de primavera.
El invierno nos mantuvo tibios, cubriendo
La tierra de olvidada nieve, alimentando
Un poco de vida con tubérculos secos.

T.S. Eliot (1888-1965)

Agradecería algo de ayuda para la correcta traducción al español. Me resisto a aceptar lo que está publicado. Lo siento.

viernes, 13 de febrero de 2009

nothing more dangerous!!!

“Nothing more dangerous than a friend without discretion; even a prudent enemy is preferable.”
- Jean de La Fontaine (1621-1695)
French fabulist

EL RECUERDO

El recuerdo, la imagen, llega pronta a mi yo consciente, de la misma manera desaparece. Ahí está mi hermano, ¿está...?
Hay tres personas, no, es alguien conocido, creo que un vecino o el maestro de ética de la escuela de mi hija.
Sin embargo, las imágenes desaparecen con tal rapidez que no logro apresar una que contenga al menos una idea coherente.
Sé que era un sueño, pero hace un par de horas le dije a mi marido que soñé que había un paquete de marinara en la nevera y que había pensado preparar una pasta, al lo que él me dijo: -Sí, hay un paquete de marinara. –No- le dije, -lo soñé. Él, medio confundido, desesperado y sin hacerme caso dijo que él cocinaría hoy pues yo había cocinado ayer. Cambio de tema. No soñé que había un paquete de mariscos, realmente estaban en el cajón de la nevera. ¿Cuándo la abrí? ¿Y por qué puse el cerrojo al mosquitero de la sala si mi esposo estaba afuera? ¿Lo puse? ¿Me estará dando una enfermedad mental como Alzheimer o demencia o...? ¿Y los sueños inacabados...? Y las confusiones... sueño/realidad.



Otro día. Ahora hay más imágenes o, mejor dicho, las imágenes son más claras. Yo seguía una fila de personas, no recuerdo para qué ni a dónde, pero ahí iba. De pronto me encontré con una especie de escalera de piedra y una especie de balcón y entonces quienes yo iba siguiendo iban del otro lado, es decir en dirección opuesta a mí, sin embargo yo continuaba siguiendo a otras personas. Alguien me ayudó a subir esos altos, resbalosos y difíciles escalones de piedra y pude pasar del otro lado entre algunas matas. Eso es todo. Hay más, pero por el momento no lo recuerdo.

Reconozco que me molestan muchas cosas, que no soy una persona fácil. Me molesta tener las gafas sucias o con alguna brizna o empañadas, me molesta que los perros ladren de manera intermitente, ¿no se escuchan a sí mismos?
Susana Arroyo-Furphy

MUNDO DE GUERRA


Mundo de guerra
inaudita
donde las águilas ya no se posan
donde no existe el silencio.
Mundo de paz
inaudita
donde el amor cura heridas
y resurgen hijos de las balas.


Mitos de noticias irreverentes
causas ficticias de verdad
fatalidad siniestra vuelta verbo.
Dolor y muerte,
tanques llenos llanos llorosos.
Y ahí están, casi inertes
los cuerpos heridos
lacerantes.

jueves, 27 de marzo de 2008

POEMA DE MARCE LÓPEZ SALGADO

MI ÚLTIMO SORBO DE CAFÉ

Es marzo, y al parecer las hojas de los árboles siguen cayendo seguidas por la nube blanca que no les deja reposar,
Es marzo, y la nieve no me permite trabajar en mi computadora como todas las mañanas, me envuelve, me domina,
Prefiero coger mi café y sentarme en el sillón azul recién lavado,
Respirar y en cada sorbo sentir la nieve que poco a poco va cayendo por el otro lado de la ventana,
Es marzo, ¿y no debería estar viendo flores multicolores al lado de este árbol?
Algo ha pasado con el mundo,
Es marzo, y está nevando.
Me siento perpleja, absorta, displicente, triste, feliz, enamorada,
Tomo otro sorbo a mi café y lo disfruto,
Cuento las plumas de nieve y escucho el viento,
Disfruto mis 25 grados en mi sillón azul recién lavado,
Respiro, me acurruco,
Mi cara dibuja una sonrisa. Realmente lo estoy disfrutando,
Es maravilloso,
Es marzo,
Está nevando,
Y yo estoy aquí…tomando mi último sorbo de café.

miércoles, 26 de marzo de 2008

POEMA DE ROBERTO DOMÍNGUEZ











La jacaranda es mi aliterada cúpula púrpura.
Como se repiten los árboles en la ciudad.
Como se repiten las ramas en el árbol.
Como se repiten los racimos en una rama .
Como se repiten las flores en el racimo.
Como se repiten los colores en cada flor.
Como se repiten esas flores en mi vida,
en mi casa, en mi árbol y en mi sombra.